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NOMAGAZINE es una revista online de periodicidad bimestral que, mediante reportajes temáticos, presenta en cada número el trabajo de diferentes ilustradores, fotógrafos, dibujantes y diseñadores. Se trata de una propuesta abierta a la colaboración de autores de todo el mundo, en un intento por dar una visión global de las diferentes inquietudes artísticas actuales.

Londres! Mi memoria está repleta de recuerdos de esta ciudad, del Londres vivido, pero también del Londres intuido, imaginado. Esa memoria me permite leer con cierta familiaridad la narración de “la exótica vida de un gallego que vive en Londres en un apartamento habitado por cinco chinos”, en el weblog de Matías Bruñulf, mi vida como un chino.

Unos días caóticos o no, simplemente unos días en los que de nuevo se fue la luz en casa. Sin luz la red no existe, porque la red es como una isla mágica que aparece o desaparece, dependiendo de muchos factores: energia, conexión, un ordenador cerca, o un teléfono movil o un palm… La red es eso que pasa mientras tu cacharro y la luz existen. Y si no se dan esas condiciones todo lo que sueñas, creas, predices… simplemente desaparece. Una rata dentro de una alcantarilla es más independiente que yo y mis cacharros, y esa terrible constancia no me pone precisamente contento, he nacido para estar cerca de un enchufe, born to be wired. Y soy por tanto, menos libre, y más dependiente y predecible de lo que quiero. Me podran decir que no sólo la red es así, que realmente hoy casi todo funciona de una manera parecida. Digamos que yo no me lo creo. Seguro que hay otras maneras de organizarse, otras maneras de hacer las mismas cosas que hacemos siendo más libres. ¿Por qué no aprovechamos de una vez la fuerza que nos regalan el mar, el viento, el sol? ¿Vamos a seguir con los brazos cruzados muriéndonos de frío, dependiendo de los secuaces de las grandes compañías energéticas? Usemos todo nuestro potencial para liberarnos en la medida de lo posible de esto. Una vez tuvimos frío y se nos ocurrió que podíamos abrigarnos, fue un gran avance, y hoy mi chaqueta es mía, y me la pongo cuando quiero, y puedo regalarla incluso. ¿Por qué nuestra energía no puede ser también nuestra? Si nosotros mismos podemos generar nuestro calor, si nosotros podemos también plantar nuestra comida, ¿qué hacemos perdiendo el tiempo enganchados estúpidamente a estos aparatos que funcionan gracias a otros? La red tiene que ser de todos, la energía con la que funciona, también, porque sólo en ese momento será realmente libre, esa es nuestra revolución, ese es nuestro futuro.

Pero que sea pobre. Esto es lo que nos propone en su web el diseñador uruguayo Martín Sastre. Hace unos días nos contaba también por email que el Programa de Intercambio Cultural que el mismo ha diseñado a comenzado a dar sus frutos.

La Fundación Martín Sastre para el Arte Súper Pobre, tiene el agrado de comunicarles que la primera edición de su Programa de Intercambio Cultural “Be A Latin American Artist” ® en colaboración con la A.C.C. Gallerie de Weimar, Alemania ha terminado su proceso de selección becando a tres estudiantes de la Universidad Bauhaus para residir en Montevideo, Uruguay desde el mes de junio hasta septiembre del 2005.

Un jurado integrado por:

Prof. Norbert Hinterberger, profesor de la Universidad Bauhaus en Weimar – Gregory Williams, Historiador y Critico de Arte, ex director de Apexart de New York – Fredeike Hansen, Curadora Independiente de Estocolmo – Courtney Smith, Curadora de Lothringer 13 de Munich y Martín Sastre, Artista y representante de la Fundación que lleva su nombre.

Han seleccionado los siguientes proyectos:

“Rent a Videoartist” de las Desastre Girls.
(Annemarie Thiede y Susi Pietsch)

“Sin título” de Charlotte Seidel.

A realizarse en la ciudad de Montevideo durante una residencia de tres meses donde estas artistas alemanas deberán aprender y desarrollar estrategias de sobreviviencia.

Las tres becarias de la Fundación Martín Sastre residirán junto a artistas uruguayos y deberán trabajar en sus obras sobreviviendo al mismo contexto económico y culturalmente adverso que cualquier otro artista de ese país enfrenta, cubriendo todos sus gastos de manutención con el monto exacto de 100 euros mensuales.

Es una de las misiones de nuestra Fundación acercar las realidades de artistas visuales de América Latina y Europa, además de invertir y replantear los ejes de intercambio cultural entre ambas regiones del Mundo.

He subrayado la parte del texto que me parecía más interesante.

Vuelta a casa, Barcelona, otro mar, mi único amor. Abrir la maleta, poner todo en su sitio, separar la ropa sucia de la limpia. Quizás he pensado demasiado y ahora esté un poco melancólico. (Escucho Piano Works de Craig Armstrong) Miro la maleta desarmada e intento analizar la manera que tenemos de desplazar nuestras vidas en esos pequeños compartimentos. Me pregunto si somos realmente lo que llevamos en esa bolsa con ruedas. Nuestras mejores camisas, una espuma de afeitar nueva, dos libros (uno por trayecto).

Cuántas ilusiones se desplazaron en maletas, como ésta que ahora está desarmada en medio de la habitación, aunque probablemente peores, menos modernas, sin ruedas, de cartón incluso. Pequeñas, grandes, pesadas, de fin de semana, de refugiado, de alguien que se esconde incluso de si mismo. Aquí traigo lo que soy te dices: regalos, cosas que he encontrado en la orilla del mar, más libros.

Creo que al menos una vez en la vida, es recomendable ser alguien que sólo tiene una maleta. Porque ese día cansado y miedoso, miras al horizonte y descubres que eres libre.

desde Tenerife

Lo escribí anoche sentado en la cama.

Resulta siempre extraño volver a casa. Dormir en tu cama de cuando eras más pequeño, ver de nuevo a tus padres, tener una conversación cualquiera con un antiguo conocido al que ya ni siquiera sabes que decirle.

La vida ha seguido aquí su curso, sin ti. Una pena, te dices. Y te das cuenta, de que quizás, en cierto sentido, estabas de más.

Vivías por aquí, ésta era tu tierra, pero de nada te sirvió, ya no existes. Cuando vuelves eres como un fantasma, no eres del todo real, y que te quieran o te aprecien no lo soluciona. De alguna forma vas a traicionarlos a todos en unos días, te iras, para no volver quizás en años. ¿Y a quién le importan los fantasmas?

La gente que se va no es tan gente como la gente que se queda. Es como si todos estuvieran aguantando un gran peso y tú vinieras a ver como lo aguantan, dieras unos cuantos besos y unos cuantos abrazos y de nuevo te fueras sin ni siquiera haber colaborado por un momento a soportar la carga.

Y después de todo es mejor, más sincero, ya no se puede confiar en ti, en tu fuerza, mejor que te vayas por donde has venido… ya te fuiste una vez y nos dejastes solos, no vengas ahora a jugar…

Algo de esto te retumba en la cabeza. Y no, no es así y seguro que no es cierto lo que digo, o quizás sí… lo que es seguro es que ya es tarde y de nuevo la isla me vuelve a confundir con sus brumas.

Cierro los ojos y sueño con la mujer que amo.

Tom Coates es un periodista inglés, trabaja para la BBC a la vez que colabora en una larga lista de iniciativas en la red. Tom Coates es también el hombre detrás de plasticbag un weblog muy sugerente y activo que leo a menudo. Hasta aquí, una bella representación en el teatro de Internet. Ahora vienen las peleas detrás del escenario: Tom es gay, y últimamente debido a esto no lo dejan en paz: Is anti-gay sentiment on the rise? Una nota en la que el mismo Coates denuncia el acoso al que se ve sometido, y otra señal de que ni la más avanzada tecnología nos libera de la estupidez: La tele es un ejemplo recurrente de que probablemente sirva para expandirla más rápido y más lejos, y parece que la red también, no merece la pena ilusionarse.

Si te atreves con la traducción de google: ¿Está aumentando el sentimiento anti-gay? (Traducen gay por alegre, pero se puede entender algo. Después de todo, éste es un servicio automático y gratuito!).

Una amiga me ha enviado este enlace, siguiéndolo he encontrado una web con unas cuantas fotos de turistas, haciendo el turista, entre los escombros y la desolación de los lugares a los que afecto el tsunami. Mi primera impresión, mi primera sensación, fue rabiosa. De rabia por el otro, por la actitud que considero equivocada de otro ser, que al final del día, antes de dormir, cuando me reconcilio conmigo mismo, considero mi igual, mi hermano. Y no, definitivamente, mi hermano no puede divertirse en medio del desastre, insultando con su actitud a toda la gente que ha sufrido, insultándonos a nosotros mismos con este acto. Pero ya digo, eso fue sólo mi primera reflexión. Luego he pensado que da igual, que es lo mismo. Porque si no hubiera pasado nada, y esos señores barrigones disfrutaran de su cerveza nacional en una tranquila playa asiática, sería igual de escandaloso. La gente muere. Y muere por peores razones. En estas playas perdimos a ciento cincuenta mil seres humanos, (quizás más, que importan los malditos números), los perdimos por un terremoto sumado a otras cuantas causas no tan naturales. En África, unos “30.000 niños mueren (…) cada día por enfermedades que se pueden prevenir (…)” (Ana Carbajosa, El País 8 de enero de 2005). Y da exactamente igual, nosotros seguimos con nuestro daiquiri a la orilla del mar, como si nada pasara. E incluso, los que ingenuamente odiamos a estos buenos barrigudos inconscientes, hacemos lo mismo. Ellos simplemente estaban más cerca del desastre. La mayoría de nosotros, mañana nos despistaremos de nuestro compromiso ferreo con el desarrollo del planeta y nos iremos a dar un paseo, y nos reiremos, y nos gastaremos en palomitas, en gasolina o en una coca cola, más de lo que la mayoría de los habitantes de nuestro mundo tienen para todo un mes. Y sí amigos, así esta la cosa, el horror existe, y también la injusticia, y es terrible, pero cierto (es como cuando te enteras de que Papa Noel, es tu madre, una experiencia desoladora). Tenemos que combatir, luchar por un mundo mejor, por supuesto, pero mejor que no nos asustemos de nosotros mismos por el camino.

postcard picture
No sé quién es Iván Lozano, pero sé que vivía en esta casa, o que le dió esta dirección a sus amigos. Cada cierto tiempo llegan postales para él desde Japón. No sé a dónde enviárselas y me he dedicado a coleccionarlas.

Me encontraba explicando a un grupo de estudiantes la relación que existe entre el temperamento de las personas y la esperanza de vida. Para impresionarles, les mostré un estudio publicado en la revista de la prestigiosa Clínica Mayo (Minnesota). Los investigadores habían medido el nivel de pesimismo de 839 voluntarios utilizando un test de personalidad, y treinta años más tarde averiguaron quién vivía y quién no. Los resultados revelaron que, con independencia de la edad, del sexo y del nivel socioeconómico, los individuos catalogados más pesimistas tres décadas antes tenían estadísticamente las más altas probabilidades de estar muertos.

Luis Rojas Marcos, en El País de hoy.

Es impactante, ahora mismo estoy viendo una obra de un estadio en no sé donde, desde una cámara de seguridad que puedo manipular. Da un poco de miedo. Recomiendo leer el artículo entero [nota de 1 de abril de 2007: el artículo ya no existe] de Suburbia del que cito esto:

Me sorprendí el día que leí una nota en el blog de Ricardo Galli, que hablaba de la tremenda inseguridad de las nuevas tecnologías para cámaras de seguridad.
Muchos de estos módelos, llevan incoporadas su propio servidor web y no necesitan de computador, pues muchas de ellas llevan uno pequeño integrado en su interior. Son las llamadas ip-cam , las cuales estan siendo usadas como cámaras de seguridad… con el inconveniente de que si no son bien configuradas la vigilancia puede convertirse en un escaparate público.
Este texto tratá como meternos en los ojos de los vigilantes …bienvenidxs al “panóptico digital”
El motor de indexación de Google es tan intrusivo, que haciendo las consultas pertinentes permite acceder a muchas de esas cámaras.

A Suburbia, me había llevado la recomendación de Elástico.net.

Sigo leyendo el libro de Zeldman, y confirmo que está muy mal traducido: entre la colección de disparates he llegado a leer sitios de registros Web (pag. 134) como propuesta para weblog o blog. Me recuerda a una traducción de On the road de Jack Kerouac en la que utilizaban Camiseta T para traducir T-Shirt. Con lo sencillo que hubiera resultado dejarlo en inglés o utilizar la muy extendida palabra bitácora, no se entiende el error. El traductor se llama José Luis Gómez Celador, voy a intentar ponerme en contacto con él, para que me comente, cuál es la razón de estos errores.

Hoy he recibido un email de Manuel Carreiras recomendándome la web del grupo de investigadores del que forma parte:

Somos un grupo de investigación del Departamento de Psicología Cognitiva, Social y Organizacional de la Universidad de La Laguna. Nuestro objetivo fundamental de investigación son los procesos cognitivos y la representación cortical involucrados en la comprensión del lenguaje. Para ello examinamos distintos niveles de la comprensión del lenguaje: procesamiento fonológico, silábico, morfológico, léxico, sintáctico, anafórico, etc. durante la lectura, o ante la comprensión del lenguaje en otras modalidades como la lengua de signos española, la palabra complementada y el Silbo Gomero. La investigación en nuestro laboratorio abarca estudios con adultos jóvenes, pero también con personas bilingües, así como personas mayores que muestran deterioro cognitivo ligero o padecen demencias. Para ello empleamos metodología conductual, como el registro de tiempo de reacción, de los movimientos oculares, así como medidas electrofisiológicas y de neuroimagen.

Grupo de Neurociencia Cognitiva y Psicolingüística

Sobre la escalera mecánica que nos llevaba al paraiso de la prelectura robada: cuatro chicos, todos con la misma chaqueta, el mismo corte de pelo, el mismo periódico. Al llegar al segundo piso, despisté a mis iguales y me terminé escondiendo detrás de un libro, con el ingenuo deseo de que la realidad volviera a reconfigurarse y todo fuera como antes. No puedo haber empleado tanto tiempo de mi vida en diferenciarme como para ahora parecerme a estos otros, me dije, aquí falla algo.

En vista de que me había protegido en ese momento de zozobra identitaria me he traído al libro conmigo. Empieza con este párrafo:

Hubo una época muy lejana en la que a los conductores no les importaba arrojar botellas vacías por las ventanillas de sus coches. Años más tarde, estos mismo ciudadanos se dieron cuenta de que no era la forma correcta de eliminar la basura. La comunidad de diseño Web ha sufrido un cambio de actitud similar y los estandares Web son una de las claves de esta transformación.

Jeffrey Zeldman, Diseño con estándares web.

Yo no soy tan optimista como el autor respecto a los conductores, pero el libro parece genial, no así, la edición española, que es pésima, y parece que no sólo por el diseño, cosa que se aprecia a simple vista, sino también por la traducción:

(…) tenemos que comentar que la traducción es bastante lamentable. No solo comete algunos fallos básicos (“discrepamos” por “we disgress”), y tiene una traducción bastante creativa de términos técnicos (“asignaciones de imágenes” por “mapa de imágenes”, o incluir acentos al traducir nombres de clases), que pueden confundir bastante al lector, especialmente al no versado; es que también hay erratas bastante gordas en lo que se refiere a la lengua española, con cosas como “uno de las primeras publicaciones”, que dejan en evidencia que en su edición en español el libro no ha pasado por muchas correcciones que digamos antes de su publicación. Y eso, en un libro de 30€, y más uno como este, que es toda una obra de referencia, pues deja bastante que desear.

Leído en ciao

En fin, otra oportunidad desaprovechada. No será por falta de buenos traductores y buenos diseñadores editoriales, ¿alguien me puede explicar qué es lo que falla?

Pensé en unas cuantas palabras: estafa, robo, injusticia… pero esa mezcla de pragmatismo y cobardía que orienta tantas de mis acciones me empujo a decirle al cajero que utilizara el termino neutro alquiler como concepto de la transferencia…

Hay una imagen que me viene a la cabeza con cada oleada informativa sobre la catastrofe asiática. La archiconocida estampa sobre madera del pintor japonés Hokusai, La ola rompiendo sobre Kanagawa (The Breaking Wave Off Kanagawa). Esto me pasa inmediatamente después de respirar las noticias, como una exhalación. He pensado que es quizás una escapatoria estética que me regala el espíritu. Nada nuevo, al fin y al cabo, sino el tradicional combate de la belleza contra el terror.

No soy partidario del catastrofismo. Creo en el progreso, pienso que podemos organizarnos mejor, que podemos solucionar nuestros problemas. Pero también intuyo que hay momentos en los que hay que ponerse a trabajar antes de que sea demasiado tarde. Algo de esto nos recuerda Caspar Henderson:

I hope that at some level (perhaps the collective unconscious, if there is such a thing) humanity now knows there is something deeply wrong in the way we’re organising on the planet. Like Japanese fisherman out at sea we can feel a strange, perhaps unusual swell below us. The devastation to come is not yet visible. The December Tsunami merely a foretaste.

El artículo del que viene la cita no tiene desperdicio Tsunami coming for us all.

Además recomiendo mucho la revista en la que aparece, OpenDemocracy una muy buena publicación online de política y cultura.

Una referencia fundamental para los interesados en el diseño web: A List Apart Magazine

A List Apart Magazine explores the design, development, and meaning of web content, with a special focus on techniques and benefits of designing with web standards.