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[ sin tildes ni enyes ;-) ]

Comienza el azar, lo que no viene en la guia, lo que no estaba en tu cabeza cuando trazaste una posible ruta. Al bajar del tren en Phitsanulok me encontre a Thierry, Isabella y Marco, no nos presentamos, ibamos todos a Sukhothai. Nos subimos en una furgoneta, luego en un autobus, luego en un tuk-tuk hasta una casa de huespedes junto a un rio. Cuando me di cuenta estaba cenando con tres perfectos desconocidos. Como en un chiste: un frances, una alemana, un italiano y el artista canario antes conocido como Tomy Pelluz.

Al dia siguiente recorrimos el parque historico de Sukhothai, en bicicleta, persiguiendo por momentos una excursion de ninyas (vestidas de rosa) de un colegio del sur de Thailandia, de la frontera con Malaysia. Las ninyas nos hacian fotos a nosotros y nosotros a las ruinas.

Por la tarde, con unas bicicletas mejores, pedaleamos unos 25 kilometros por campos de arroz y tabaco. No puedo imaginar como sera trabajar en esos campos cuando sube la temperatura. Ahora estamos en la estacion fria, y a pesar de eso por momentos la mezcla de humedad y calor te deja exhausto.

La lente mas barata de mi camara cuesta mas que lo que gana una de esta familias trabajando un anyo. Me senti un poco tonto haciendo fotos, trataba de mostrar el mas absoluto respeto hacia esta maravillosa gente que no deja de hacerte wai, (una muestra tradicional de afecto y respeto que consiste en juntar las dos manos a la altura de la boca y flexionar un poco el cuerpo). Cada vez que hago una foto les muestro mi respeto haciendo yo tambien un wai, y diciendo khop khun khrap (gracias).

Ayer cogi una guagua hasta Chiang Mai con Isabella y Thierry, Marco volvia a Bangkok. Nos separaremos en Chiang Mai, cada uno tiene sus planes. Yo manyana subire a las montanyas, para hacer treking durante tres dias.

En las montanyas del norte de Thailandia viven aproximadamente unas 800.000 personas distribuidas en unas 3500 aldeas (esto es lo que pone mi Rough Guide). La mayor parte de estas gentes conservan el mismo modo de vida de hace unos cuantos miles de anyos. Visitarlos es un privilegio. La idea es desplazarse de una aldea a otra, caminando, haciendo rafting o a lomos de un elefante, y dormir dos noches en cabanyas cerca de sus aldeas. Parece una buena experiencia.

Aprovechando los recorridos en tren y en guagua me he terminado de leer Phra Farang.

Phra Farang es la narracion, en primera persona, de la transformacion de un empresario britanico de 45 anyos en monje budista en Thailandia. Es un libro escrito con una humildad absoluta, que me ha permitido conocer un poco mejor este pais que estoy recorriendo, y la vida cotidiana de los monjes en los monasterios que visito.

En Thai, Phra es monje, y Farang extranjero, Monje Extranjero, asi han llamado durante anyos al autor de este libro, del que me ha impresionado su criticismo, incluso con la manera de entender el budismo que tienen los tailandeses. No puedo dejar de ver al ingles que hay debajo de esas ropas de monje. (Nunca pude dejar de ver al ingles conservador y amante de la vida en el campo que habia en el narrador de The Lord of the Rings. Me gusta mirar a los ojos de los autores a los que leo.)

En una parte del libro cita mi pasaje preferido de Walden de David Thoreau.

I went to the woods because I wished to live deliberately, to front only the essential facts of life, and see if I could not learn what it had to teach, and not, when I came to die, discover that I had not lived. I did not wish to live what was not life, living is so dear; nor did I wish to practice resignation, unless it was quite necessary. I wanted to live deep and suck out all the marrow of life, to live so sturdily and Spartanlike as to put to rout all that was not life, to cut a broad swath and shave close, to drive life into a corner, and reduce it to its lowest terms, and, if it proved to be mean, why then to get the whole and genuine meanness of it, and publish its meanness to the world; or if it were sublime, to know it by experience, and to be able to give a true account of it in my next excursion.

Mas que por el el budismo (llevo unos cuantos anyos revoloteando en torno a esta forma de pensar y vivir) el libro me atrajo porque me interesan los personajes que dan giros inesperados a sus vidas… Joseph Conrad, Sebastiao Salgado

Hago una ultima cita del libro en la que se explica una bonita palabra en Thai:

That night, I sat alone on the balcony of the kuti block, listening to the night sounds and sipping at a cup of cocoa. I felt totally at peace and perhaps for the first time understood the much-used Thai word, sabbai.

It can mean healthy, well or comfortable, depending on the context, but it can also mean much more. It can be a deep, inner feeling of wellbeing and contentment; of being at peace with oneself and with the environment. Sabbai. That’s how I felt as I drifted off to sleep.

Lo cierto es que estos dias he repetido unas cuantas veces esta palabra, bueno… hasta que aparecen los mosquitos. El otro dia escribi en mi cuaderno:

Consideraciones sobre el uso del repelente para mosquitos: recuerda, un poco de equilibrio, se trata de disuadir a los bichos, no de espantar a la gente.

El mejor Sabbai, es el que alimenta al humorista que hay en ti.

Ahora toca caminar un poco.

Bangkok by night

foto bangkok diary

[ sin tildes ni enyes ;-) ]

Llegue a Bangkok al anocher, un maravilloso caos. En el avion estuve leyendo, escribiendo, cada vez escribo mas, en las guaguas, en los cafes, incluso de pie, en esos pequenyos cuadernos con las dimensiones de un pasaporte que vende Muji.

Me fui de cabeza a Khaosan Road en Banglamphu, el paraiso de los mochileros. Tipico, topico y quizas aborrecible, pero hay que venir al menos una vez.

Paseando me encontre en esa misma calle a Alberto Garcia Alix, el fotografo espanyol. Parece un guion, porque creo que no hay otro fotografo espanyol con la estetica y la presencia de Alberto, perfecto para encontrarselo en Khaosan Road. Nos saludamos, es amigo de un amigo, Chus Bures, que tanto ama esta ciudad.

Hoy he estado en el Grand Palace, demasiado bonito, parecia disneylandia… total, me aburri. Escribi esta frase en el cuaderno…

Al comienzo de un viaje en solitario tiendes a protestar, a sentirte frustrado, enganyado… luego se pasa. Entonces es cuando te preguntas… Cuanto hace que no estoy conmigo? Solo, sin planes, sin horarios, sin tareas que completar… enfrentandote a la unica que merece la pena, conocerte a ti mismo.

Se nota que tenia hambre y necesitaba un cafe. En un mercado encontre un sitio autentico, como los de los pueblos de mi isla, no sabian ingles (buena senyal de que era autentico) pero la senyora era fantastica y me puso un fenomenal arroz con pollo y otra cosa come-y-no-preguntes por algo mas de 1 euro. Luego en otro lado me tome un cafe y volvi a la calma. Entonces escribi esta otra frase…

Tengo una gran tentacion de comprarme camisas de flores, son baratas, son horteras, son perfectas.

El resto de la tarde lo pase en una lancha recorriendo los canales de Bangkok, ha sido la mejor experiencia por ahora, el barquero y yo solos. Navegaba descalzo y no tenia ni la menor idea de ingles pero me entendia perfectamente.

Manyana cojo un tren hacia el norte, hasta Phitsanulok.

Orquidea - Jardin Botanico Singapur

Foto prajuvicas

[ sin tildes ni enyes ;-) ]

Ayer por la tarde tenia un curioso cocktail de resfriado, jetlag y suenyo, pero me mantuve, como un hombre de verdad (que diria mi padre).

Despues de comer quede con David Chin (gracias por el contacto Maria ;-), un fascinante hombre de mundo nacido y crecido en esta ciudad. David es Executive Producer de muchas buenas peliculas (The Girl in the Park, The Last King of Scotland), pero sobre todo un ser humano lleno de humor y producto de una refinada mezcla asiatica (su padre es chino y su madre japonesa). Singapur es esto, Asia supervitaminada y supermineralizada, oriente en su maxima potencia.

Tras una de las carreras en taxi mas divertidas que recuerdo (el taxista era un humorista consumado), estuvimos paseando por el Jardin Botanico, y hablando de mi tocayo Thomas Raffles, talento, orquideas y finanzas. Un buen menu para afrontarlo sin haber dormido.

Si hace unos anyos me hubieran dicho que iba a dedicar una tarde en Singapur a pasear por el Jardin Botanico me hubiera reido. Pero eso es la vida, una pelicula que pretende ser un drama pero termina siendo una comedia (o viceversa). Me encanto el paseo, hice muchas fotos de orquideas (si no las hago mi madre me mata) y quede absolutamente impresionado con la dimension y el porte de algunos arboles tropicales (mas de 50 metros).

Ahora me voy hacia el aeropuerto, en unas horas aterrizo en Bangkok.

Orchard road - Singapore

Foto Aki Jinn

[ sin tildes ni enyes ;-) ]

Lo cierto es que el vuelo fue mucho mas llevadero de lo que esperaba, me han resultado mas pesados otros viajes mucho mas cortos. El jetlag tambien ha caido desmitificado, no pienso con claridad pero estoy mucho mas animado de lo que esperaba.

Estoy paseando por Orchard Road una larga calle llena de tiendas, y mas tiendas. Siempre me sorprende ser yo, el mismo yo, en otros lugares, en otros idiomas. El mundo se encoje o tu te expandes… o quizas ni eso, pero es divertido pensarlo.

Creo que a mi madre le encantaria esta ciudad llena de fastuosos arboles y en la que a pesar de todo se siguen oyendo los pajaros.

Desde Singapur, Orchad Road, el mismo Tomy de siempre.